Blanquear tiene dos funciones en el acabado de los muebles:

1º Aclarar uniformemente el color de la madera.

2º Quitar aquellas manchas que son más oscuras que el resto de la madera.

Antes de blanquear un mueble hay que dejar al descubierto la malla de la madera, eso significa que tiene que estar limpio de aceites y grasas, pues estas sustancias impermeabilizan la superficie e impiden que penetre el blanqueador en la madera. Limpie la superficie con un trapo humedecido en alcohol o bencina hasta dejarla limpia y seca.

El blanqueo aclara el color de la madera teñida al igual que el de la natural. Hay un montón de blanqueadores que se pueden adquirir en droguerías y tiendas de pinturas. Hoy voy a usar ácido oxálico, es seguro, eficaz y barato. Se vende en forma de cristales o en polvo.

Las reglas generales que les doy a continuación se deben seguir independientemente del blanqueador que se utilice. Use guantes de caucho para proteger sus manos. Póngase ropa de trabajo, y hágalo siempre en un espacio ventilado. Una vez conseguido el color deseado lije la madera con papel de lija de grano primero grueso, luego fino y por último con lana de acero o crim.

Cómo usar el ácido oxálico:

Disuelva 60 gramos de cristales de ácido oxálico o 30 gramos en polvo en un litro de agua caliente. Aplíquelo con una brocha en toda la superficie. Durante una hora deje la solución de ácido oxálico en la superficie donde lo haya aplicado (actúa lentamente), lávelo después con un trapo mojado en agua para ver el resultado. Si el color no está bastante claro, repita el procedimiento o bien concentre más la solución.

Cuando haya conseguido el color deseado neutralice el blanqueador aplicando una solución hecha a base de una parte de amoniaco por diez de agua (puede utilizarse también vinagre). Lave la superficie del mueble con agua limpia, déjela secar durante 24h o más antes de proseguir con el acabado.

Este tipo de blanqueo con ácido oxálico sirve para blanquear las maderas claras naturales como el pino, el fresno, abedul y el arce. El resultado es el de un efecto muy de moda y como se ve en la foto queda muy bonito con el acabado a la cera blanca.

Hay que tener en cuenta que no es lo mismo blanquear que lavar la madera. Para que tenga un aspecto muy usado y envejecido hay que lavar el mueble con sosa cáustica, que en otra ocasión  explicaré  cómo hay que prepararlo.