Sillas depacadas

Sillas decapadas

Los decapantes se usan para eliminar la capa de  barniz o pintura que cubre la superficie del objeto a restaurar hay de varios tipos y hay que saber usarlos si no quieres estropear el mueble o hacerte daño.

Decapantes químicos. Son rápidos, sencillos pero han de utilizarse con cuidado porque desprenden vapores tóxicos y lo mismo que arrancan  la pintura del mueble destrozan el epitelio de tus manos. Así que si los utilizas hazlo en un sito con ventilación, usa guantes de goma y usa gafas de protección. Y cuidado que también son inflamables.

No utilizan disolvente y  pueden usarse para eliminar capas de pintura de distintas superficies (madera, metal, vidrio..), no se evapora, y no son inflamables. Se presente con una consistencia de Gel, asi que aplícalo con una brocha y  déjalo actuar un tiempo para que penetre en profundidad. Es muy útil para superficies redondeadas, relieves, ranuras. Cuando el producto haya actuado, retirar el barniz o la pintura con una espátula.

Decapantes térmico: aire caliente. Se aplica utilizando  una pistola de calor con boquilla plana adecuada para la superficie a decapar. El aire caliente se aplica a la superficie, sin acercarla demasiado, para no dañar ni quemar la pintura ya que el aire sale muy caliente. Esto permite ablandar la pintura y que mientras podamos retirar los restos de pintura con la espátula.

Decapante abrasivo: Lijas El uso de decapantes químicos y térmicos  no te evitará usar la lija, para igualar o quitar restos que no hayan saldado adecuadamente. Así que ten a mano tus lijas de varios grosores. Y también es posible que necesites lana de acero, si el mueble tiene formas redondeadas.