Varios elementos

Mesa

Ambiente ecléctico. Para lograr nuestro propio estilo, es importante no tener miedo a la mezcla de estilos (como lo clásico y lo contemporáneo), lo fundamental es que las piezas que elijáis estén acordes con los materiales y elementos arquitectónicos de la vivienda ya sea en el campo, playa, ciudad etc. Para conseguir un resultado armonioso y acogedor, tendréis que tener en cuenta, que las distintas épocas sigan un criterio similar en cuanto gamas cromáticas en paredes y texturas.

En la decoración de hoy se pueden mezclar piezas antiguas de estilo Fernandinas, Isabelinas, Alfonsinas, por ejemplo con, rústicas, clásicas, vintage, industrial, midcentury todo cabe siempre y cuando sepamos mezclar los elementos.

Si queremos conseguir un hogar personal y sentirnos identificados con él, no podemos dar la espalda al clasicismo del siglo XIX y XX. Seguro que tenemos algún mueble de nuestros antepasados que nos gustaría conservar, un escritorio, una cómoda, sillas etc. que pueden dar a nuestro hogar calidez y personalidad.

 Para completar tu decoración usa accesorios que contrasten, algún mueble rústico,  reciclado o restaurado y combinado con algún otro elemento más pesado tipo industrial.

El vintage y el midcentury también se pueden combinar con cualquiera de los estilos antes citados sin que desentone con el resto del ambiente.

Mezclar estilos tiene sus ventajas, si queremos conseguir un ambiente personal y fuera de las líneas establecidas.

Hay algunas reglas que son convenientes seguir, como por ejemplo:
No mezclar de forma desordenada y aleatoria. Antes de colocar o comprar algún mueble (y sobre todo grande como una mesa, sofá, cama etc.), piensa en qué lugar de la habitación vas a colocarlo y a partir de ahí sigues decorando. Para que la combinación de varios estilos quede bien coordinada es necesario que haya un estilo principal y otro secundario.

 Dar otra imagen o uso a un objeto o mueble antiguo, es también una alternativa para lograr toques propios de estilo y personalidad. Así una puerta se puede transformar en un cabecero de cama o en una mesa.

Los muebles no son la única vía para dar con la nota en cuanto a la época, las paredes se pueden revestir con espejos, cuadros, tallas de madera, mosaicos, tapices etc.